PROTAGONISTAS

Invitados de la OdC

PROGRAMA X TEMPORADA


Desde su creación en el año 2009, el dúo Iberian & Clavier ha realizado actuaciones en salas y festivales de prestigio, en recitales de piano a 4 manos, dos pianos y con orquesta, en Reino Unido, Francia, Portugal, Italia, Estados Unidos, y gran parte de la geografía española siempre con el éxito de crítica y público.

El 18 de junio de 2015 I&K es presentado por la Fundación Gabarrón en el Carnegie Hall de Nueva York con motivo de la conmemoración del 60 Aniversario de la Inclusión de España en la ONU. La prensa internacional calificó el concierto como extraordinario y una explosión de contemporaneidad pianística.

Su repertorio es poliestilístico y muy comprometido con la difusión de la música española, latinoamericana  y la creación actual, con más de 10 estrenos absolutos algunos de ellos escritos especialmente para el dúo, sin olvidar el academicismo europeo. Además son habituales sus colaboraciones con otros artistas y otras artes como la danza.

En abril de 2014 se realizó el lanzamiento de su primer proyecto discográfico «Café 1930». En febrero de 2016 I&K lanza al mercado con su propio sello su segundo trabajo discográfico «Bon Voyage», homenaje a E. Granados; con música de Bach, Mozart, Schubert y Granados. Grabado con el ingeniero Georg Burdicek en el Konzerthaus de Viena, su presentación tiene lugar en el Auditorio Nacional de Música de Madrid.

En la presente temporada 2016-17 el dúo sigue proyectando sus interpretaciones internacionalmente con recitales y actuaciones con orquestas, en Europa, Asia, Hispanoamérica y Estados Unidos. Es regularmente invitado a impartir masterclasses en Francia e Italia y en 2016 también en EE. UU.

Desde 2016 Iberian & Klavier es embajador cultural de la Fundación Gabarron NY.

En esta ocasión interpretarán el Concierto para dos pianos nº 10, en Mi bemol mayor, K. 635, de Mozart, y también el Carnaval de los animales en el X Programa de Temporada.


ENTREVISTA: Claves para ser internacional

Fuente: Blog  Musicarte, 16 junio 2015

Iberian & Klavier piano dúo es una agrupación de piano a cuatro manos y dos pianos, formada en el año 2009 y compuesta por los pianistas Laura Sierra y Manuel Tévar. Ya con una notable presencia internacional, la característica más remarcable de este dúo consiste en la interpretación del repertorio de compositores españoles desde el barroco hasta nuestros días. Hoy charlamos con ellos y nos cuentan su experiencia y alguna información relevante para jóvenes músicos. 

¡Hola Laura y Manuel! Encantado de poder compartir con vosotros este espacio en nuestro blog. Empezamos por el comienzo de vuestra actividad. ¿Cómo empezó todo?, ¿Cuándo decidisteis hacer de vuestro dúo una agrupación estable?

Gracias por dedicarnos este espacio en vuestro blog, es un placer hacer esta entrevista. Iberian & Klavier nace hace 6 años fruto de una atracción pianística mutua. Ambos descubrimos en el otro que compartíamos muchas formas de entender el discurso sonoro y lo que empezó como un experimento y un rato divertido tocando juntos se ha convertido en una carrera artística cuya identidad se fraguó seguro en esos inicios.

Podemos decir que la estabilidad de nuestro trabajo nos la ha dado nuestro propio camino, el trabajar día a día, el encontrar la satisfacción después de los conciertos gracias al trabajo intenso, el buscar nuevos retos y claro porque no, el público que es al final nuestro mejor termómetro.

Hay muchísimos pianistas solistas, pero no tantos dúos estables. ¿Qué tiene de especial este tipo de agrupación? ¿Qué diferencias encontráis respecto a otro tipo de actuaciones: solista, orquesta, etc?

Precisamente es nuestra formación uno de nuestros mayores incentivos. Descubrimos su dificultad muy al principio pero a la vez descubrimos que disfrutábamos mucho consiguiendo coordinación, simultaneidad y no solo física o técnica sino expresiva, al punto de conseguirlo casi sin mediar palabra y dejando espacio a la imaginación. Es para nosotros algo casi mágico el poder hablar con la música sin palabras, trasladarlo al público y tocar  tan juntos como si fuéramos solo uno.

La diferencia respecto a otro tipo de actuaciones quizás sea la complicidad y la adrenalina que adquieren dimensiones diferentes por el hecho de nuestra dualidad. Sí que podemos decir que nos apasiona dicha dualidad, además pocas ocasiones se puede compartir un instrumento  tan magnifico como el piano.

En el caso de Iberian & Klavier, ¿qué consideráis que os distingue de otras agrupaciones de música de cámara?

Hoy en día diferenciarse en cualquier campo es tan difícil como necesario. El marketing, la imagen, la estrategia de comunicación, redes sociales… todo esto se ha convertido en una herramienta esencial y lo tenemos muy en cuenta, pero la mejor manera de ver la diferencia es asistir a nuestros conciertos pues hay cosas que no podemos explicar con palabras como nuestra complicidad en el escenario. Nos atrevemos a decir que, nuestra mayor diferenciación somos nosotros mismos.

¿Cómo elegís el repertorio para vuestros conciertos? ¿Hay algún aspecto que cuidéis especialmente?

Iberian & Klavier apuesta por un repertorio original, universal, multidisciplinar en su relación con las otras artes, teniendo como referencia la música española, tanto pretérita como actual y sin olvidar el repertorio que representa la escuela y la tradición, así como el repertorio que se ha convertido en favorito de todos los públicos. Un aspecto esencial para nosotros a la hora de elegir el repertorio es tratar de cautivar al público, lo cual no quiere decir escoger las obras más populares sino las mejores combinaciones de obras que nos permitan poner nuestro trabajo en disposición del oyente a través del legado que nos dejan los compositores, sin dejar de lado la creación actual que representa la cultura viva y con la cual nos sentimos muy implicados.

¿Qué papel juega la música contemporánea en esa elección? Aparte de tus composiciones, Manuel, ¿trabajáis con otros compositores?

Como decíamos anteriormente estamos muy cerca de la creación actual. Prueba de ello es que el próximo 18 de Junio estrenaremos en el Carnegie Hall de Nueva York, presentados por The Gabarron Art Foundation, «La locura española» (4 manos y 2 pianos) que contiene 5 estrenos absolutos de los compositores Beatriz Arzamendi, Pedro Vilaroig, Consuelo Díez, Marisa Manchado y Manuel Tévar. Se trata de un programa que se completa con obras de Piazzolla, Falla, Montsalvatge y la inspiración española de Ravel con su célebre «Bolero» adaptado en este caso para 2 pianos por el mismo compositor. No obstante desde nuestros primeros pasos hemos estrenado y lo seguiremos haciendo, pues además  es un trabajo que resulta muy divertido y enriquecedor para nosotros.

Arreglos y transcripciones… ¿qué papel juegan hoy en día?

A lo largo de la historia muchos compositores han utilizado nuestra formación para realizar transcripciones orquestales, se podría decir que especialmente la formación de piano a 4 manos es como «una orquesta de bolsillo». El año pasado nos surgió la oportunidad y el reto de realizar el ciclo de las 9 sinfonías de Beethoven transcritas por diferentes compositores para piano a 4 manos, y en apenas un año ya hemos realizado el ciclo completo hasta en cuatro ocasiones.

En la música clásica está habiendo muchos cambios en los últimos tiempos, siendo muchos lo músicos que contemplan nuevos caminos. ¿Cuál es vuestra relación con esa búsqueda de la innovación en la manera de plantear un concierto o en la comunicación con el público?

Creemos que en este sentido hay que utilizar una balanza, administrar bien los recursos que hoy en día son muchos a nivel no solo interdisciplinar sino multimedia, y por supuesto el concierto comentado. Estamos abiertos a cualquier propuesta escénica, a cualquier planteamiento de concierto y a todas las formas de expresión siempre que los objetivos sean la música y el público, el público y la música, y que el camino para alcanzar dicho objetivos nunca sean ni más ni menos que eso, el medio. Dedicamos especial atención a la captación y la creación de nuevos públicos, y por supuesto al concepto formativo tanto a niveles de público infantil como familiar.

Habéis publicado un CD titulado Café. ¿Cómo surgió la idea para apostar por este repertorio? ¿Qué queríais transmitir con este trabajo?

«Café 1930» surgió con la idea de presentar nuestra seña de identidad, de llegar al público más allá del concierto, generar una línea de trabajo reconocible y por una parte recoger nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro en este proyecto, que tantas alegrías nos está dando a todos los niveles.

«Café 1930» no diferencia clases en la música. Habla solo de una expresión por sí misma a través del tango de Piazzolla o de las piezas de Maurice Ravel.

Vuestras giras os han llevado por países muy distintos estos últimos años. ¿Qué diferencias encontráis en la forma de trabajar por parte de los organizadores respecto a España? ¿Y por parte del público?

Hay de todo, parece que España carece de profesionalidad en lo que respecta a la gestión y organización y parece que el hecho de ir al extranjero te garantiza la tranquilidad en ese sentido, pues bien, no se cumplen estereotipos. Hemos tenido muy buenas experiencias tanto dentro de España como fuera solo depende de las personas con a las que trabajes. Respecto al público solo podemos decir cosas buenas pues es cierto que en los último tres años especialmente nuestra agenda nos lleva por todo el mundo y lo mejor de cada concierto ha sido sin duda el público, allá donde vamos sentimos una acogida y un aplauso que incentiva de una manera extraordinaria, es nuestro alimento y nos encanta no solo durante el concierto sino después del mismo pues hemos tenido la ocasión en muchos casos de recibir al mismo tras el concierto y recoger su cariño lo cual no tiene precio alguno.

¿Cómo véis el futuro de la música clásica? ¿Seguirá habiendo un público interesado en el formato tradicional más ritualizado, o en general se tenderá a abrirse a otro tipo de propuestas? ¿Cómo veis la cuestión en otros países donde habéis tocado?

No puede morir la música en directo, no podemos dejar morir el formato clásico, debemos ser los artistas junto con los programadores y gestores culturales incentivar al público de manera sistemática, generar respuestas, abrir el concierto a todos los públicos, concebir que la pasión y la vocación, las personas que aman la música, son lo primero, y si para ello hay que crear nuevos formatos, pues adelante, nosotros seremos partícipes, ¿porque no utilizar la modernidad a favor de todo ello? En Francia, Italia, Bélgica, EE. UU., Hispanoamérica, Asia, creo que en todos los lugares que hemos estado piensan así y si nosotros podemos ser embajadores de estas ideas por allá donde vayamos pues lo haremos, claro que sí.

Y por último, ¿qué consejos le daríais a los jóvenes músicos que quieren abrirse camino tras salir de los conservatorios?

El trabajo incansable, la humildad, la capacidad y las ganas de aprender constantemente, la ilusión y la pasión por la música por encima de todo y por supuesto la gestión, ¡sin la cual hoy en día prácticamente no existes!